12 mayo, 2008

MIL AÑOS DE ORACIÓN






De muñecas rusas, silencios y mentiras

Ésta es una película poco habitual, de ésas que van despacito. El ritmo es pausado, como un paseo por el parque. En esta peli llueven las metáforas. Los objetos, los detalles van cobrando significado y así redondean una historia intimista enredada en mentiras y silencios.

Es un estupendo retrato de personajes, de personajes que son desconocidos entre ellos. De personajes que reflejan la mentira, la ficción en que cada uno se encierra. Porque en este film todo el mundo miente. Sobre todo se mienten y se engañan a ellos mismos.

Sinopsis: Un padre chino (Sr. Shi) viaja a Estados Unidos donde vive su hija, a la que hace mucho que no ve, pues ésta se ha divorciado y él quiere intentar ayudarla a recuperarse. Sin embargo, este padre y esta hija son un par de desconocidos. Están separados por un muro (como muestra la foto). Supongo que como muchos, claro. El padre intenta descubrir quién es realmente su hija, qué es lo que le sucede, ahondar en su silencio, en esa vida desangelada. Intenta ver qué hay dentro de ella, como si se tratara de una muñeca rusa de esas que esconden un montón de muñecas más pequeñas dentro. Sin embargo, no sólo ella esconde secretos, también el padre y el resto de personajes secundarios.

En esta pequeña historia los detalles, los gestos sutiles, casi escondidos, cobran significado con una belleza particular. Una belleza calmada, triste y muy contenida.

Es un acercamiento a dos culturas muy distintas, la china y la norteamericana. En este contraste, se encierra una bella reflexión sobre el lenguaje. Sobre el idioma en que uno puede expresar los sentimientos. La hija no es capaz de expresar sentimientos en su idioma materno pues la cultura china es de contención, de pausa, de silencio y, en este caso, de incomunicación. Una preciosa reflexión sobre el lenguaje y sus implicaciones emocionales.

El protagonista, Sr. Shi, observa perplejo una sociedad liberal en la que, en realidad, impera la más absoluta soledad. Una mirada curiosa sobre el mundo norteamericano, sobre el mundo occidental lleno de objetos y, paradójicamente, lleno de vacío, de soledad. Por cierto, Henry O. hace una interpretación estupenda. Este tipo me ha encantado.

Hay ciertas secuencias deliciosas con un tono cómico muy particular y sutil. Por ejemplo: la conversación del Sr. Shi con dos mormones o la visita a una tienda de antigüedades, cuyo vendedor no tiene desperdicio.

Esta es una película para detenerse en los detalles, para reposar nuestra mirada nerviosa y degustar cada plano, cada gesto, cada silencio.

Por cierto, en mi próxima sesión con mi psiquiatra le voy a soltar cada cinco minutos que el agua fría es mala para el estómago (si no sabéis de qué va esto, ¡ved la peli!). ¡Jo, si es que me aburro un montón con él! Ya no se me ocurren más chorradas que contarle, lo del michelín gigante que me persigue ya lo tengo muy explotado.

En fin, supongo que, siempre según mi psiquiatra gordo, sigo evolucionando. Le dice a mi madre que evoluciono despacio pero adecuadamente, como el ritmo de esta peli, lento, como un paseo por el parque, pero lleno de belleza y sentido.

Mil años de oración (2007)
Dirección: Wayne Wang
Guión: Yiyun Li

7 comentarios:

popilon dijo...

Hola Guardian. El otro día te pasaste por mi blog y dejaste la dirección del tuyo.

Y la verdad me parece muy interesante tu blog, mis más sincera enhorabuena y mis felicitaciones.

Se lo recomendaré a mis amigos que les gusta el cine.

Un saludo.

El Guardián dijo...

Amigo Popilon, acabas de alegrarme el día.

Muchas gracias por pasearte por este pequeño blog. Recuerdo perfectamente el tuyo, eres un profesional. Tu blog es la leche.

Espero encontrarte por aquí algún otro día. Me encantaría abrir una bolsita de panchitos para ti y una cervecita o lo que te apetezca.

Gracias, Popilon.

Anónimo dijo...

Anónimo dijo.

Vi la peli y megusto
pero después de leer tu comentario la recuerdo más bella.

Un saludo

Anónimo dijo...

uys yo iba a ir a ver esta la semna pasada lo k pasa es k al final..cambiamos d opinion..xo igual merece la pena ir..

un saludo.sara

El Guardián dijo...

Querida Sara:
Si puedes, vete a verla y luego nos cuentas qué te pareció. Ah, y si no te gusta, échale la culpa a Nosfe porque yo estoy muy sensible.
Te esperamos en el sofá azul.
Un abrazo desde el No Mundo.

V. agotada pero contenta! dijo...

Al ver la foto me he acordado de "La soledad", ¡Qué cosas! (a todo esto, no veo cine español por aquí...)

A lo que vamos... En mi familia, después de este largo fin de semana, somos uno más. Uno muy pequeño, suave y vulnerable del que me he enamorado al primer vistazo. Espero que no este solo y que siempre pueda explicarle lo que siento.

Necesito "reposar" mi "mirada nerviosa" y saber por qué "el agua fría es mala para el estómago" y sumirme, claro, en mil años de oración.

Nos leemos!

PD: También puedes usar aquello de que el limpiacristales es bueno pàra todo, con tu psiquiatra, digo.

V. a por las 3000 oraciones dijo...

Y ella bebe agua fría.

La he visto y me ha cautivado. Tanto que decirse, y no se dicen nada...

Me ha gustado la señora iraní.

Así que vengo a darte las gracias porque hubiera pasado desapercibida si no fuera porque estás aquí.

V:

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