La peli de Koreeda es, sin duda, estupenda y tiene unos diálogos brillantes llenos de claroscuros. En este sentido, hay secuencias memorables en las que diálogos que están teniendo lugar en segundo término sirven de acotación para el diálogo principal. Así se dibuja con claridad el conflicto que se esconde tras los diálogos esquivos que están teniendo lugar en primer término (como ejemplo de esto, la secuencia en la que padre e hijo hablan mientras fuera unos niños están partiendo una sandía). Así mismo, es un film lleno de metáforas como ese barco varado en la playa y es también una radiografía del inquietante carácter japonés. Las secuencias del joven gordo no tienen desperdicio.
Sin embargo, por mucho que este film sea un claro homenaje al cine del grandísimo OZU, no es Ozu. No es Ozu porque no consigue remover por dentro como lo hacen los films del maestro Ozu y porque, en cierto modo, la última película de Koreeda rezuma pretensión.

Una decisión difícil la de Nosfe y, por ello, quiere saber qué opinas tú de la última película de Koreeda.
¿Te parece un film pretencioso o un film que verdaderamente hereda toda la sutil grandeza de Ozu?
Anda, siéntate un ratito en el sofá azul y finge que te interesa el conflicto interior de Nosfe. ¡Está de un mohíno que tira de espaldas! ¿Habrá psicoterapia para gatos disecados?