13 julio, 2008

Panchitos y galletitas (X)


A ver quién adivina la película que se esconde acurrucada tras esta foto.

Como soy un blando, voy a poner una pistilla:
Documental sobre la vida de un escritor (sí, el tipo que aparece en la foto) y artista multidisciplinar neoyorquino en el que aparece una curiosa y siniestra versión del "supercalifragilisticoespialidoso".
No soy blando, ¡soy un blandengue de la leche!
¡Cuidadín! Lanzo otro dato (bastante croqueto):
  • El director (en la foto de abajo. Sí, sí, el que no lleva mascarilla) obtuvo una mención especial en el Festival de Sundance por este documental.

¡ENHORABUENA, CAMPEONA TIFF!
El film que se acurrucaba bien escondidito era:
SICK:The Life & Death of Bob Flanagan, Supermasochist
Un documental del realizador Kirby Dick del año 1997 sobre la vida de Bob Flanagan, un artista provocador y bizarre que padecía una terrible fibrosis quística.
Es una de esas pelis que se te meten en la cabeza y no salen hasta pasados muchos días. Un documental muy pero que muy inquietante y perturbador.
Las galletitas recién horneadas me preguntan sin parar: ¿Dónde está TIFF? Uy, están muy nerviosas. Tiff, como no vengas pronto, ¡creo que se me comen!

12 julio, 2008

28 semanas después (Sesión de cine en el pequeño mundo de mi amiga agorafóbica)


Totalmente infectado a pesar del látex

El domingo por la tarde quedé con mi amiga agorafóbica (en su casa, claro) para ver una peli de zombies. Antes de poner la peli, le conté lo sensible que estaba y lo raro que me sentía por la muerte de la amiga de mi madre en la trastienda (a ella le gusta que le cuente mis cosillas) y entonces, para mi sorpresa, me miró de una forma rara, se levantó y volvió con unos guantes de látex. Se enfundó los guantes y me acarició la cara, con dulzura. Pelín raro eso de sentir el tacto del látex, la verdad. Me miraba tan fijamente que me pareció que no era ella, que estaba enfrente de otra persona, de una desconocida y, de repente, pasó. Acercó sus labios a los míos y me dio un beso, con suavidad, como una mariposa. ¡Jo, fue la leche! No sé muy bien si me he enamorado ni tampoco sé si ella se ha enamorado de mí, pero el caso es que nos pasamos toda la peli cogidos de la mano (ella con los guantes, claro). A veces incluso su rodilla rozaba la mía y entonces notaba como la infección se extendía por todo mi cuerpo, a lo loco. Creo que me he infectado del todo y eso me parece genial. Desde luego, no me imaginaba mi primer beso así, pero ha sido estupendo y estoy deseando que llegue el fin de semana para volver a infectarme con ella.

No puedo decir que "28 semanas después" sea, precisamente, una peli romántica pero a los dos nos encantan las pelis de zombies y, siendo así, ¿qué mejor telón de fondo para un primer beso que unos gritos desgarrados, muñones varios y chorros de sangre?

Claro está que no puedo ser nada objetivo respecto a esta peli a causa de mi desmadre hormonal pero me ha parecido una peli de zombies fantástica. Sin duda, una estupenda secuela de la aclamada "28 días después".

Sinopsis va sinopsis viene: Seis meses después de que la propagación de un virus haya arrasado el Reino Unido, el ejército de los EE.UU declara el virus controlado y se inicia la reconstrucción del país. Con la primera ola de refugiados que vuelve al país, un padre consigue reencontrarse con sus dos hijos. Sin embargo, este padre no ha sido del todo sincero y toda la mentira le explota en las narices cuando la madre, a la que todos daban por muerta, aparece en escena.


El arranque es brutal. Las primeras secuencias de este film son de lo más emocionante y potente que he visto. Muchas pelis tienen un buen arranque y luego se desmoronan como un castillo de naipes (véase “El incidente”). Sin embargo, ésta (al igual que, por ejemplo, la estupendísima “Sed de mal” con aquel memorable plano secuencia) tiene un arranque brutal pero, a su vez, consigue mantener la tensión dramática y el interés a lo largo del film ya que tiene un conflicto que evoluciona y que es profundo, complejo, creíble y muy interesante (trasciende totalmente al género). Esto diferencia esta peli de otras de este género puesto que en ésta hay un trasfondo psicológico muy potente. El conflicto que se nos presenta en el arranque es tremendo y va más allá del género y nos hace interesarnos y ver, así mismo, más allá de los propios zombies. Da igual el peligro que aceche, porque hay un conflicto potentísimo que ya nos ha enganchado y que irá evolucionando y mantendrá nuestro interés.


Un problema frecuente de las pelis de este género terror-gore es que los personajes actúan de forma inverosímil lo cual produce un efecto alejamiento, un efecto zoom out, por llamarlo de algún modo, en el espectador (al menos en mí). Aquí las reacciones de los personajes (tanto principales como secundarios) resultan creíbles y eso, de verdad, es de agradecer porque no hay nada peor que estar deseando que se carguen a los protagonistas por lo imbéciles o bobos que son.

Ya sé que hablo todo el rato del conflicto y no especifico qué diablos pasa, pero es que no quiero espachurrar una peli que creo debe verse con la mente virgen (palabra desagradable donde las haya), sólo sabiendo que habrá chorros de sangre y mordiscos varios (porque esto, al fin y al cabo, es un poco lo de menos en cuanto a la trama). Tenemos una situación, un conflicto de partida centrado en una familia. Es decir, se va de lo pequeño a lo grande y todo acaba relacionándose. Es un gran acierto centrarse en lo que ocurre en esta familia porque da profundidad al film ya que, aparte del temor a la infección, tenemos otros temas que van por debajo y que son de gran calado. El conflicto evoluciona con esta familia protagonista y, cómo no, de nuevo, el Mal está más cerca de lo que creíamos, no es algo que venga de fuera, es algo que está muy dentro de nosotros. Es un tema que se repite y que me fascina. Me gusta que el fin de la humanidad pueda desencadenarse a raíz de pequeñas mezquindades humanas, a raíz de bajezas, de falsedades que tienen consecuencias apocalípticas. Vamos, que nosotros somos nuestro peor enemigo.

En resumen: una estupenda realización, con mucha fuerza visual y un buen guión, contundente y muy pensado, que supera con creces lo que suele reservarnos este género. Incluso la música de John Murphy, que acompaña de forma estupenda y da fuerza a las secuencias de mayor impacto, se une para elevar esta peli muy por encima de la media. En fin, en mi absurda opinión, se trata de una sorpresa muy agradable por su gran calidad. Un film de terror con muy buen ritmo y con un guión estupendo y todo ello, claro, salpicado por un géiser de vísceras y sangre.

Sólo me ha sobrado la secuencia final, explicativa y claramente supeditada a esa idea que tienen los productores de que los espectadores somos tontos y que se nos tiene que dejar todo muy pero muy clarito.

Creo que siempre recordaré la infección y el fin de la humanidad de "28 semanas después" con ternura y con una sonrisa bobalicona porque ha sido un placer ver infectarse el mundo y a la vez dejarme infectar por unas manos pequeñas, enfundadas en guantes de látex, y una rodilla delgaducha que de vez en cuando rozaba la mía, con suavidad, pero haciéndome temblar de forma brutal.

28 semanas después (2007)
Dirección: Juan Carlos Fresnadillo
Guión: Juan Carlos Fresnadillo, Rowan Joffe, Jesús Olmo y Enrique López Lavigne

10 julio, 2008

Panchitos y galletitas (IX)

Sigo tocado por la reciente visión de la muerte (con exceso de colorete) así que la película de esta semana es pelín rarita e inquietante.
¡CUIDADÍN, LANZAMIENTO DE PISTAS A DISCRECIÓN!
Ya sabéis, quien acierte el título de la película tendrá mi admiración eterna, galletitas (o si hay suerte un bizcocho) y un sitio preferente en el sofá azul (junto a Nosfe, claro).
  1. Una niña de ojos enormes escucha con insistencia una canción.
  2. ¡Por Dios, otra vez esas malditas patas de pollo en la nevera!
  3. Premio especial del jurado en el Festival de Cannes.
  4. La niña de ojos enormes cree tener superpoderes pero ya le hubiera gustado tenerlos cuando de mayor se metía en un buen lío por una snuff movie.
  5. "Yo recuerdo mi infancia como un periodo largo, interminable, triste, donde el miedo lo llenaba todo" dice Ana.
  6. Este film se estrenó en 1975 y obtuvo varios premios en festivales internacionales.
¡Enhorabuena, campeona Tiff!
La pequeña Ana no tenía superpoderes pero TIFF tiene el superpoder de acertar todas las pelis.
La peli que se acurrucaba tras las pistas era "Cría cuervos" de Carlos Saura.
En este rincón del No Mundo sin ventanas no brilla el sol, pero ya huele a galletitas recién horneadas y casi comestibles.
¡Tiff, no tardes! Nosfe y yo te esperamos en el sofá azul.

04 julio, 2008

Funny Games


Demasiado colorete y una familia junto al televisor

Este fin de semana ha sido pelín siniestro y bastante triste, la verdad. Una de Las chicas de oro (las amigas de mi madre) murió el viernes por la noche. La pobre estaba en una de las sesiones privadas y ultrasecretas que da Maggie en la trastienda y sufrió un infarto. No sé muy bien qué estaban haciendo ni cómo pasó (yo soy un crío para ellas y hay muchas cosas que no me cuentan, claro), sólo sé que el sábado no tuve que ir a currar y que el domingo me enfundé en un traje negro (que me está pequeño) para ir al tanatorio y luego al funeral. Todo muy alegre y colorista, vamos.

Al llegar al tanatorio Las chicas de oro se lanzaron sobre mí, como si fuera una bandeja de canapés, para darme besos y achuchones. Mi madre rompió ese cálido momento obligándome a entrar con ella a ver “el cuerpo”. Yo le dije que no, que no y que no. Y ella, a modo de respuesta, me agarró fuerte del brazo y me arrastró a ver a su amiga fiambre aderezando tan agradable paseillo con una de sus inspiradas teorías educativas: “debes ver cómo es la muerte, hijo. Esto te hará madurar”.

De viva a fiambre la amiga de mi madre no había cambiado mucho, sólo un pelín. Más que nada debido al montón de maquillaje que le habían puesto, casi parecía caribeña. No sé si a todos los muertos les ponen tanto colorete, pero no tengo ganas de hacer una comparativa al respecto, la verdad. Al cabo de 2 milisegundos ya estaba deseando salir de esa pequeña sala en la que sólo se oía el ruido de la refrigeración, pero mi madre no me soltaba el brazo y me obligó a seguir mirando aquella cara con demasiado colorete durante una eternidad. ¡Por lo menos durante 3 minutos o algo así!

La misma sensación (de no querer ver más) la tuve el viernes por la tarde (sí, yo estaba en el cine mientras en la trastienda se lo pasaban de muerte) cuando vi el remake (copia plano a plano del film original de 1997) que Haneke ha hecho de su propia peli “Funny Games”.

Los créditos sin música de fondo y las letras rojas ya nos están avisando: "Eh, esto es una vuelta de tuerca. Esto no es la ficción habitual".

Desde el arranque, el film me parece una revisión del gran Kubrick. Una pareja con un niño se dirigen en coche hacia su peor pesadilla a través de un hermoso paisaje. Sí, claro, “El Resplandor” me viene a la cabeza. Sin embargo, en el film de Kubrick el enemigo (en una de las posibles lecturas) está dentro de la familia, el Mal está dentro. Aquí uno podría pensar que el Mal es algo de fuera, un elemento perturbador (encarnado en dos jóvenes) que se cuela en la vida de una familia acomodada. Sí, vale, pero no. El caso es que Haneke creo que intenta transmitir que lo que está podrido es la sociedad y la carga de violencia que nos tragamos a diario, sobre todo en la televisión, en la ficción. Así pues, el enemigo no es realmente algo de fuera, sino que el enemigo es la propia sociedad, somos nosotros.

Durante la secuencia del viaje en coche, la pareja (pelín repelentilla) escucha música clásica y juegan a adivinar la pieza que suena. De repente, deja de sonar Händel e irrumpe un grupo trash-punk. Esta música no es la que ellos escuchan, claro. Es decir, se nos adelanta que algo disonante aparecerá en escena y acabará con su tranquila existencia demoliéndola y desgarrándola con la brutalidad y contundencia de una apisonadora.



Hay más guiños a “El Resplandor” como la huida del niño (que incluso se quita los zapatos mojados para no dejar huellas y deshace sus pasos para despistar al agresor. Igual que hace el pequeño Danny en la memorable secuencia del laberinto). Por último, hay un plano de una bola de golf que se acerca, sin verse quién la ha lanzado. Igual que la pelota que se acerca a Danny sobre aquella moqueta diabólica del hotel Overlook. Tampoco vemos quién la lanza pero sabemos que es algo maligno, el Mal tiene ganas de jugar. Y, sin duda, el Mal es mucho más aterrador si está fuera de campo.
Sin embargo, la referencia obvia es a “La naranja mecánica”. Eso está claro. Pero yo no creo que se trate de un homenaje, sino de una revisión.

Los dos jóvenes psicópatas de "Funny Games" adoptan unos roles similares a los que se reparten Alex y sus drugos. Michael Pitt encarna en este remake americano al joven educado y refinado de mente perversa mientras que su amigo es el torpe, el gordo, el imperfecto. La caracterización (o estilismo, como diría mi madre) también tiene una clara similitud pero todo esto no me interesa demasiado. Lo que me interesa es cómo Haneke nos tortura, como hiciera Kubrick con Alex, y nos nos da tregua. Nos obliga a meternos en algo que nos incomoda, a mirar algo que nos avergüenza y perturba.





Con gran acierto, Haneke opta por la violencia fuera de campo. Es decir, son pocas las agresiones que realmente vemos. Sólo oímos los gritos de las víctimas lo cual resulta más aterrador. Siempre es peor lo que no se muestra. Así pues, paradójicamente, ésta no es una película con altas dosis de violencia pero sí es insoportablemente violenta.

La pareja de psicópatas se autodenominan Tom y Jerry o Beavis & Butt-Head y actúan como si se tratara de un show televisivo. Así se hace clara referencia una vez más a la cultura televisiva, a una sociedad que mama violencia desde la infancia más blanda.



¿Por qué rebobina? ¿Qué diablos significa eso?
En cierto momento del film en que parece que se va a producir un giro en la trama, Paul coge el mando del televisor y rebobina lo que acaba de suceder. Se plasma el Deus ex machina (es decir, algo externo resuelve una situación sin seguir su lógica interna) y a partir de ese momento sabemos que no hay esperanza para esa familia, son víctimas sin posibilidad de escape (El juego de alargar la tortura y la apuesta tiene una doble función puesto que se nos da alguna esperanza de que la familia pueda sobrevivir y así se crea tensión dramática ya que si desde el principio no tienen ninguna opción el espectáculo decae como anuncia claramente uno de los personajes). El Mal va a ganar y desde este prisma también vemos cómo Haneke juega con las pautas de la narración cinematográfica para pervertirlas y hundirlas en el lodo. Así, por ejemplo, ese cuchillo que se nos presenta en la primera parte del metraje como una posible salida, como un elemento que va a tener un papel determinante en el film, acaba no teniendo ningún valor. Las cartas ya están echadas, no hay nada que hacer y el hecho de que Paul rebobine nos deja esto demoledoramente claro. Así mismo, Haneke hace hincapié en que es la ficción lo que está en su punto de mira y esta ficción no nos da tregua. Es crueldad absoluta y sin concesiones.

Interpelar al espectador
Otro punto en común con "La naranja mecánica" es la interpelación directa al espectador. En el film de Kubrick, Alex, como narrador, se dirigía a nosotros buscando nuestra empatía y complicidad.

En "Funny Games" Paul sonríe a cámara e incluso nos invita a ser partícipes. Los dos jóvenes asesinos hacen hincapié en la importancia del espectáculo. Así, formamos parte de un espectáculo que nos da náuseas y así, supongo, se nos invita a reflexionar sobre el tipo de ficción infectada de violencia que nos gusta devorar.

Está claro que el plano final con Paul sonriendo picarón y mirando a cámara no es inocente, es toda una declaración de intenciones. Es la síntesis de toda una reflexión que se nos lanza en este film como un guantazo: ¿No somos partícipes de la violencia? ¿No somos voyeurs atiborrados de desgracias ajenas? ¿No nos desternillamos con imágenes sangrientas y engullimos sin pestañear nuestra dosis diaria de puñetazos, tiros y apuñalamientos?


Pero, vamos a ver, ¿a qué viene la conversación sobre "Solaris"?
Pues resulta que "Solaris" es uno de mis libros favoritos y, en mi absuda opinión, la charla sobre esta estupenda obra de Lem sólo tiene una doble y simple función. Primero: Oh, qué par de chicos tan refinados. No dicen tacos ni son soeces y hablan de literatura. Claro que hablan de literatura y, sin inmutarse, empujan a una mujer al agua. Segundo: Es una obra en la que se trata la confusión entre lo real y lo ficticio, ambos planos se confunden, se diluyen. Al igual que en este film, Haneke echa un vistazo a la violencia en la ficción dándonos un toque de atención sobre cómo la ficción y la realidad se solapan y unen, sobre cómo la violencia de la ficción es como los gusanos de los muertos, lo devoran todo pero ya son parte de nosotros (lo de ver un fiambre me ha dejado pelín tocado).
Bueno, creo que se me ha ido la olla más de lo habitual pero, por favor, tened en cuenta que han sido muchas emociones en un mismo fin de semana y yo, al fin y al cabo, ¡sólo soy un pobre adolescente que no se come una rosca y que siempre acaba solo en la fila ocho de algún cine!



"Funny Games" es un film interesante, totalmente prescindible si habéis visto el original, pero para mí no se acerca ni por asomo a la que creo es la obra maestra de Haneke, “La pianista”. Esta historia de una profesora de piano, Erika, encarnada por la inquietante Isabelle Huppert es para mí una de las mejores películas que he visto. Erika es un personaje complejo, con muchas dimensiones, no es un arquetipo plano sino un personaje que te menea, que te araña por dentro y te hace pensar en ella durante semanas. Después de ver la peli (hará un par de años en casa de mi amiga agorafóbica) intenté leerme el libro de la Premio Nobel Elfriede Jelinek pero me temo que entonces yo era demasiado joven. Lo volveré a intentar cuando cumpla los 17.

Desde luego, Haneke nunca deja indiferente. En "Funny Games" juega con el espectador y le obliga a ser partícipe de algo en lo que no quiere involucrarse, quizás con la intención de hacernos conscientes de lo arraigada que está la violencia en nosotros, de lo podridos que estamos. No sé, ¡sólo soy un adolescente!

Para mí éste ha sido un fin de semana bastante desagradable, la verdad, y no sé si me ha dejado peor cuerpo ver a la amiga fiambre de mi madre inundada de colorete o ver "Funny Games".


"Funny Games" (1997 - 2007)
Dirección: Michael Haneke
Guión: El austríaco con barba de arriba

02 julio, 2008

Panchitos y galletitas (VIII)

¡Cuidadín, nuevo LANZAMIENTO DE PISTAS a discreción!

NOVEDAD: Habrá bizcocho (sin chocolate, por el tema del acné) para el ganador o ganadora. Además, claro, del premio Agatha Christie que concede Nosfe.

¿Qué peli se oculta, acurrucadita y hecha un ovillo, tras las pistas chorras?
  1. Basada en una novela gótica.
  2. La protagonista se va haciendo pequeña a medida que avanza el film. ¡La pobre no tiene ni nombre de pila!
  3. El personaje masculino principal es un tipo atormentado que esconde un secreto (un personaje muy similar al Edward Rochester de "Jane Eyre").

¡ENHORABUENA DE NUEVO, TIFF! Nosfe y yo estamos a tus pies, campeona. (Nosfe literalmente porque lo estás pisando...)

La peli que estaba acurrucada tras las pistas era "REBECCA" de D. Alfred Hitchcock. Un film que nunca, nunca me canso de ver.

Tiff: Tenía muchas pistas sobre la inquietante ama de llaves (qué personaje), pero las cambio por un estupendo bizcocho y un masaje en las pies que te va a dar D. Nosfe (dice que ya puestos...)

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