De vuelta de las vacaciones de Semana Santa, sólo puedo reafirmarme en una cosa: mi vida es un chiste.
He pasado 4 días en Benidorm con Las Chicas de Oro y he tenido que aguantar conversaciones de temas femeninos (mucho más íntimos de lo que mi neurona peleona puede resistir), desfiles de bikinis en el salón y, cómo no, depilaciones de axilas y pedicuras en directo. ¿Alguien da más?
He pasado 4 días en Benidorm con Las Chicas de Oro y he tenido que aguantar conversaciones de temas femeninos (mucho más íntimos de lo que mi neurona peleona puede resistir), desfiles de bikinis en el salón y, cómo no, depilaciones de axilas y pedicuras en directo. ¿Alguien da más?



