A ver quién es el precog que emula a nuestra querida Miss Marple (y a su cardado) en perspicacia y elegancia sin igual y pone esta cara al adivinar la peli que se esconde tras las pistillas chorras.¡LANZAMIENTO DE PISTAS A DISCRECIÓN!
¡Eh, señor, meta barriga que no hay pista que supere ese placaje!
PISTAS:
PISTAS:
1. Estoy rodeado de mujeres preciosas.
2- Todas se acercan mucho a mí.
3- Un código.
4- Estoy en uno de esos momentos en que te da por reflexionar.
5- Algunas veces me canso del maldito código.
6- Echo de menos acariciar las cabecitas de mis hijos. Supongo que parece una tontería.
7- Una vez le cedí mi asiento en el avión a un tipo. Muchas veces me acuerdo de él, de lo que le pasó.
Sí, la peli que se escondía tras las pistillas era "La escafandra y la mariposa" (2007), dirigida por Julian Schnable.
Precog Señor X: Nosfe (EPD) y yo te esperamos en el sofá azul con unas galletitas recién horneadas y una velita en tu rincón del altar de los precogs. No tardes, el pobre Nosfe no lleva bien lo de trasnochar (la taxidermia lo dejó pelín tocado).
4- Estoy en uno de esos momentos en que te da por reflexionar.
5- Algunas veces me canso del maldito código.
6- Echo de menos acariciar las cabecitas de mis hijos. Supongo que parece una tontería.
7- Una vez le cedí mi asiento en el avión a un tipo. Muchas veces me acuerdo de él, de lo que le pasó.
¡ENHORABUENA, SEÑOR X!
Precog Señor X: Nosfe (EPD) y yo te esperamos en el sofá azul con unas galletitas recién horneadas y una velita en tu rincón del altar de los precogs. No tardes, el pobre Nosfe no lleva bien lo de trasnochar (la taxidermia lo dejó pelín tocado).

Sólo con la sinopsis ya queda claro que este es un film pelín controvertido. Sin embargo, es sobre todo un film poderoso tanto en el relato como en la puesta en escena (las imágenes deformadas, los estados de alucinación y el ruido se manejan con talento), pero el amigo Von Trier requiere un esfuerzo, y más que nunca en esta ocasión, por parte del espectador. Este film se mueve en lo simbólico y, por ello, requiere que el espectador esté dispuesto a interpretar y reinterpretar todo lo que ve y a dejarse llevar por un film muy sensorial, doloroso si uno decide poner de su parte y meterse en el relato y, probablemente, aberrante si uno decide no hacerlo. Von Trier, majete como pocos, nos invita a un descenso a los infiernos de la inquietante mano de una grandiosa Charlotte Gainsbourg (que se merece un monumento) y de un muy inspirado Willem Dafoe.

El hecho de descubrir que ella trabajaba en ese lugar oculto viene a añadir más ingredientes siniestros a la idea, ya de por si pavorosa, que nos habíamos hecho del verano anterior. Sin embargo, todo va in crescendo y cuando Dafoe echa un vistazo al cuaderno de notas sobre la tesis descubre algo sobrecogedor.





