22 septiembre, 2010

Los ratos muertos de Nosfe (EPD)

Cuánta razón tiene el precog OFUS cuando augura que la sorpresa de Nosfe será, cuanto menos, decepcionante. Yo añadiría que será, además, muy pero que muy lamentable. Lo siento pero, ahí va. Advierto que puede herir y patear algunas sensibilidades artísticas.

En fin, el caso es que este mes de agosto recibí la visita sorpresa de Ant (os contaré detalles en breve en una de mis reflexiones tontorronas) y, tenéis que entenderlo, dejé a Nosfe abandonado en el sofá azul sin dudarlo ni un milisegundo (es que no hay comparación, si vierais esa camisetita del New York Herald Tribune, lo entenderíais).

Sin embargo, para que el pobrecico se entretuviera, le dejé unas revistillas y le dije que hiciera un collage para luego colgarlo en el sofá azul (la primera chorrada que se me ocurrió). Nunca pensé que me haría caso pues, a diferencia de los gatos vivos (que duermen 23 horas al día), los gatos disecados duermen 24 horas y eso les deja poco margen de actividad. Pero, pero, pero, el molde de poliuretano de Nosfe esconde una caja de sorpresas (más rarita que la de Belle de jour) y al amigo le dio por rematar los ratos muertos haciendo corta y pega.

06 septiembre, 2010

Panchitos y galletitas (LXIII)

Este verano ha sido una locura y mi agenda ha estado tan apretada como un lomo embuchado, pero ha llegado el momento de recostarse en la butaca de la fila 8 y hablar de cine, sólo cine y nada más que cine.
Ah, lamento deciros que nuestra querida Miss Marple ha tenido una recaída en Benidorm (los bingos los carga el diablo) y no va a poder sentarse en el sofá azul durante un tiempo. Sin embargo, Nosfe (EPD) ha llamado a una de sus amigas de la terapia de grupo para seres disecados e inquietos y tengo el placer de presentaros a la delicada, a la par que punk, Srta. Porkupine.
Por supuesto, yo seguiré horneando galletitas para el ganador y, además, Nosfe tiene preparada una sorpresita para el precog que acierte la película que esconde la Porkupine bajo su trasero huesudo.
LANZAMIENTO DE PISTAS A DISCRECIÓN:
1- Un tipo que deja huella.
2- Unas piernas que cuelgan del techo.
3- Un proyecto.
4- Un romance muy cinematográfico.
5- Un título en español que muy poco tiene que ver con el original.
6- Un retrato al que alguien le pinta un bigote.
7- Monstruos.
8- Algo dentro de algo, como una muñeca rusa.
9- Serie B de fondo.
10- Un galán estrellado.
11- Tres flashbacks.

¡ENHORABUENA, PRECOG OFUS!

30 agosto, 2010

Las preguntillas de Nosfe (EPD o no)

Nosfe es un ser (¿ente, entelequia, teleñeco?) en conflicto con el mundo, el No mundo, el inmundo e incluso en conflicto con su propio molde de poliuretano. Eso es un conflicto interior de la leche y lo demás conflictillos de ir por casa.


Los protagonistas de las buenas historias también suelen estar en conflicto con el mundo y, además, tienen un conflicto interior que les atormenta (y les da profundidad, claro).


Esta noche el bueno de Nosfe, incapaz de descansar en paz por mucho que lo intente, está más conflictivo de lo habitual y quiere saber qué personaje cinematográfico te parece que tiene el conflicto interior más interesante y/o tenebroso.


Siéntate un rato en el sofá azul, junto al espíritu disecado a la par que inquieto de Nosfe, y háblale de conflictos interiores o de lo que te dé la gana (no vamos a ponernos exquisitos a estas alturas de la película).

01 agosto, 2010

Panchitos y galletitas (LXII)

Se ha puesto en contacto conmigo. Ant, después de un año, ha dado señales de vida ¡y viene a visitarme! Sí, me ha ignorado durante un año, pero no siento rencor. Lo cierto es que estoy pletórico y nerviosísimo ¡¡sólo de pensar en su camiseta del New York Herald Tribune!! Así que, por unos días, me temo que voy a dejar el sofá azul bajo el mando de Nosfe (EPD) y de la Marple (ya casi rehabilitada). Tranquilos, mientras sólo le dé por lanzar pistas, no hay peligro.
¡¡¡LANZAMIENTO DE PISTAS A DISCRECIÓN!!!
1- Se acerca el verano y alguien recibe una postal.
2- Una postal desde el centro.
3- Llega un tipo nuevo. Sabe un truco para no pagar entrada en el cine.
4- Mientras, ella se dedica a tomarle el pelo a su padre con la ayuda de una pecera.
5- Menudo carácter tiene. Está claro que ella no se queda sin comer.
6- Lamentablemente, el tipo nuevo lo tiene mucho más crudo para comer. Mucho más.
7- El director del film hace una breve aparición en la secuencia de arranque.
8- Un niño "volador" a raíz del cual se menciona el título del film.

¡¡¡¡ENHORABUENA, CASTIGADOR SEÑOR X!!!!!

28 julio, 2010

Mr. Nobody

Cocina: otra ración de cine rosquilla o un pincho de vacuidad

Creo que alguna vez ya he hablado de “las películas rosquilla”, se trata de un tipo de film ambicioso (sí, claro, normalmente también pretencioso) cuya belleza estética o complejidad formal (llevar el artificio narrativo hasta el paroxismo) hipnotizan al espectador hasta casi hacerle creer que ha visto un film de cierta calidad. Sin embargo, las películas rosquilla (como su nombre indica), aunque son muy apetecibles y están muy ricas, tienen un enorme agujero en el centro y, tras un ratillo de reflexión, uno se da cuenta de que no había nada detrás de esa belleza hipnótica (¡la belleza debe ser convulsa, leches!). Mr. Nobody es una peli rosquilla de manual y también, por desgracia, es un film muy de nuestra época.



La propuesta de Van Dormael pinta muy bien al inicio, arranca con mucha fuerza pero poco a poco pierde fuelle hasta llegar a una parte central de verdadero bofetón (la historia de amor adolescente está muy excedida de metraje y llega a niveles de hiperglucemia indigestísimos y peligrosos) después de la cual yo ya no pude encontrar una postura cómoda en la butaca del cine. Sí, de nuevo, el gran crítico que es mi trasero se pronunció. Sin embargo, debo apuntar que constaté – no sin cierto estupor- que el film parecía haber satisfecho a los espectadores que me rodeaban. Quizás cuando uno se acostumbra a comer rosquillas empieza a gustarle el sabor a nada.

Aunque es encomiable lo ambicioso de la propuesta, pues en “Mr. Nobody” se pretenden mezclar la teoría de las supercuerdas de la física cuántica (las múltiples dimensiones, hasta 26), la fenomenología trascendental y la búsqueda del amor verdadero-sentido de la vida (o algo así, que resulta muy pero que muy cargante), lo cierto es que cuando me di cuenta de que iba a tener que aguantar la vida de Nemo Nobody, único mortal en un futuro aséptico, con sus tres posibles amantes (a cual más cansina), sus tres posibles vidillas y sus tres posibles muertes, deseé estar en una dimensión paralela en la que no hubiera entrado a ver la peli.

El film recuerda de forma evidente a la obra maestra “OLVÍDATE DE MI” (y, por extensión, a  anteriores como, por ejemplo, la fascinante “El año pasado en Marienbad” en los que se juega con la desestructuración de lo narrativo) pero, lamentablemente, no llega a conseguir un resultado ni por asomo comparable al film de Gondry y Kaufman (mi admirado guionista, uno de los pocos brotes en el páramo de las ideas actual).

Aunque, como digo, hay que valorar que alguien se lance a llevar a cabo un proyecto tan ambicioso (y más en Europa), lo cierto es que el resultado es muy cargante (en ciertos momentos cae en el merengón absoluto) y, tras la compleja artificiosidad de la propuesta, se vislumbra que todo ese andamiaje no era necesario pues, cuando se acaba el castillo de fuegos, nada se ha movido por dentro del espectador, todo sigue igual. Es un film que no deja ninguna huella.

Por otro lado, uno tiene la sensación de haber oído esos diálogos, de haber visto la misma composición de plano ¡¡e incluso el mismo attrezzo y vestuario!! en anuncios y es que, aunque la temática del film intenta ser novedosa, todo parece rebozado en una paramnesia sin fin. El film es un rollito de primavera (desestructurado y con una presentación perfecta) con sabor a estética publicitaria y regusto a diálogos con frases que suenan a libro de autoayuda y a merengón (eso sí, con estética grunge, pelín desaliñado pero con dentadura blanqueada). A todo esto hay que añadir los rostros pluscuamperfectos del prota y de Diane Kruger que aún redondean más ese tufillo a anuncio.

En fin, el cine rosquilla está ahí, al acecho y, si uno no está atento, la belleza de las imágenes puede esconderle el gran agujero. Por ello, yo valoro tanto films como “CANINO”, “Paranoid Park” o “Déjame entrar” (por poner tres ejemplos dispares entre sí) en los que se respira un poco de aire fresco (enfermizo, eso sí, ¡y qué bien huele!) y se propone algo que va más allá del discurso aborregado y políticamente correcto. Por cierto, estoy seguro de que lo políticamente correcto ha sido el hachazo definitivo al arte (que ya estaba el pobre pelín delicadillo de salud).

Como ya he comentado alguna vez, hace tiempo que siento que nuestra época está muy pero que muy vacía o, mejor dicho, hueca. Quizá se deba a que paso demasiado tiempo con un gato disecado, pero el caso es que esta sensación aún se ha reforzado más después de ver la exposición “La subversión de las imágenes” en la que uno ve tanto talento junto que no puede evitar pensar que debía de ser sobrecogedor, apabullante vivir en una época en la que el arte rebosaba por todas partes, en unos años en los que Dalí, Bretón, Buñuel, Ray, Cahun, Ernst, Tzara, etc. daban rienda suelta a sus pesadillas y delirios creando algo nuevo, transgresor y verdadero. Qué pena que ahora el buen arte escasee tanto y que sólo podamos alimentarnos a base de mediocridad (cubierta con los espantosos corsés de lo políticamente correcto) y rosquillas.

 

“Mr. Nobody” (2009)

Dirección y guión: Jaco Van Dormael
Related Posts with Thumbnails