A ver quién adivina la película que se esconde tras las pistillas chorras. PISTAS:

CLARA: Esta noche te esperan unas galletitas recién horneadas en el sofá azul. Ah, si quieres, le cortamos el flequillo a Nosfe. Dudo que se queje...
¿El mundo real es demasiado hostil? Mejor protégete en la fila 8. Sí, ser cinéfago te convierte a menudo en coprófago pero nunca hay hachazos de por medio.
A ver quién adivina la película que se esconde tras las pistillas chorras. 
CLARA: Esta noche te esperan unas galletitas recién horneadas en el sofá azul. Ah, si quieres, le cortamos el flequillo a Nosfe. Dudo que se queje...

En mi absurda opinión, "Slumdog Millionaire" (pelín sobrevalorada), "Milk" y "Frost/Nixon" (brillante Langella, por cierto) son tres pelis dignas en mayor o menor medida pero ninguna llega a ser una peli redonda como "Doubt", he dicho (y me he quedado bastante satisfecho, la verdad). ¡Qué gusto da tener un blog y poder soltar todas las reflexiones tontorronas que te vienen a la cabeza!




Sirokos, precog enmascarado: Nosfe y yo te esperamos en el sofá azul con unas galletitas recién horneadas.




El guión, por si no lo he dejado claro, es estupendo. Esta es una historia de gran profundidad repleta de sutiles matices. Además, es interesante ver cómo se juega con la tensión dramática de un modo muy inteligente y cómo se huye del efectismo. Asistimos a un continuo tira y afloja, a una vuelta de tuerca tras otra. La dirección, en mi absurda opinión, no huye de su esencia teatral y se adecua con precisión a las necesidades del texto. Es, por tanto, un film redondo en el que todo está enfocado a sacar el máximo partido a la historia, todo está en pro de la madurez y sutileza de un guión que insinúa con brillantez más de lo que dice.

El director y guionista John Patrick Shanley juega con nosotros y nos hace replantearnos la situación constantemente y replantearnos las ideas preconcebidas que ya tenemos pues se parte de arquetipos. Se va profundizando en esos personajes inicialmente estereotipados para llegar a un lugar enfangado donde sopla el viento y donde es difícil ver nada con claridad.
Esta es, como ya he dicho, una película redonda porque juega con los elementos necesarios, ni más ni menos. Es una historia de cuatro paredes y sobran encuadres rebuscados o alardes técnicos. Es una historia de personajes y es en los pequeños detalles en los que se deja ver la grandeza del guión, que creo que se ha llevado con buen criterio a la gran pantalla, y la profundidad de un tema que no es blanco ni negro sino que se mueve, como todo lo que quiere abordarse de una forma madura, en el terreno de las sombras, de las dudas.
Lo último que quiero decir sobre esta grandísima pequeña película es que, aparte del espectacular y contenido duelo entre Streep y Seymour Hoffman, no tiene desperdicio la interpretación de la angelical Amy Adams y la breve pero desgarradora interpretación de Viola Davis (la madre de Donald Miller).
Cuando volví a casa después de mi espectacular fuga, la Santa Inquisición al completo me esperaba en casa. La verdad, no fue agradable la regañina coral que tuve que aguantar de Las Chicas de Oro. Más que nada porque al terminar ese maravilloso film y durante el camino de vuelta a casa ya empecé a notar que la fiebre volvía a hacer estragos y que la cabeza estaba a punto de estallarme, pero mereció la pena mi huida. Eso, sin ninguna duda.