Yo no soy muy de alfombras. La verdad, las alfombras y las moquetas me dan bastante grima. Sobre todo, cuando llueve. Pisar una alfombra mojada es algo que me da mucho asco.
Sin embargo, parece ser que a mucha gente le gustaría pasearse por la alfombra roja y quedarse ciego con los flashes. A mí, esa parte del mundo del cine me da bastante repelús y sé de lo que hablo porque fui un niño prodigio y asistí a algún que otro estreno con la diva de mi madre (pack lamentable completito).
Con el cine me pasa como con París, la ciudad es estupenda pero me sobran los parisinos. Además, la mitomanía es algo que detesto y que despierta en mí un rechazo muy pero que muy punk.
