18 junio, 2008

Panchitos y galletitas (VI)



¡He tenido una semana lamentable! Así que voy a lanzar unas pistas contra la pared, con fuerza. No sé, para desahogarme...


Ah, Nosfe dice que le hará un masaje en los pies a quien acierte el título de la peli. ¡Eso no me lo pierdo!

¡CUIDADÍN! LANZAMIENTO DE PISTAS A DISCRECIÓN:

  1. Vaya, parece que en esta oficina hay que pelear incluso por un trozo de mesa. Si te descuidas, ¡zas, te la quita el del despacho de al lado!
  2. Mamá, te noto algo raro. ¿Por qué tienes las cejas en la coronilla?
  3. Sr. Tuttle, hay que ver cómo me recuerda usted a alguien... Pero no caigo a quién. Tendré que consultar con el Ministerio de Información.
  4. ¡Menudo lío por una mosca!
  5. Sr. Buttle o Sr. Tuttle ¡O cómo diablos se llame! Ya sé a quién me recuerda usted, a ese actor americano... Sí, hombre, el de Malas calles. Ay, que no me sale el nombre. ¡Cómo tengo la cabeza!
  6. Esta peli es de 1985 y curiosamente está inspirada en "1984" de George Orwell.
  7. ¡Ya sé a quién me recuerda, Sr. Tuttle! Me recuerda a Robert De Niro.

¡ENHORABUENA, TIFF! La peli oculta tras las pistas chorras era "BRAZIL" del desbordante Terry Gilliam.

13 junio, 2008

EL INCIDENTE





Uy, tenemos un “problemita”


A mi madre se le metió en la cabeza el fin de semana pasado (el del retiro espiritual) que yo tenía que currar este verano, cuando terminaran las clases. Ella dice que es lo mejor para que yo madure. Es genial, el puñetero retiro espiritual de Las chichas de oro va y da como resultado fastidiarme a mí el verano. ¡Odio el yoga y la meditación! Esto ya es así, no hay vuelta atrás. Siempre voy a sentir un odio muy pero que muy personal hacia el yoga, el incienso y la puñetera flor de loto.

El caso es que a las amigas de mi madre les faltó tiempo para ofrecerme trabajitos de verano. Al final, la cosa estaba entre: aprendiz de “pedicurista” en el Salón de belleza, “Flor de otoño, para chicas de la tercera edad” (esto pone en el cartel, lo juro), o dependiente en la tienda esotérica de la amiga inglesa de mi madre. He optado por la tienda esotérica, porque lo de limar juanetes de septuagenarias todo el verano me parecía que iba a ser demasiado para mi acné (a veces cuando veo un pie muy feo me sale un grano. Soy muy sensible a los juanetes y callos).

Total que esta mañana he ido a la tienda esotérica, llamada “Enigma” (qué alarde de ingenio), para que la amiga de mi madre me contara lo que tendría que hacer cuando termine las clases. Algo así como una toma de contacto, vamos. Ha sido una de las experiencias más esperpénticas de mi vida. He salido con la cabeza como un bombo (llena de palabrejas como radiestesia o quiromancia y no sé cuántos tipos de cartas del tarot). Maggie, la amiga inglesa de mi madre, me decía al ver mi cara de pasmo: “No te paniques” (lleva 30 años aquí pero en vez de aprender español ha decidido crear su propio idioma).

En fin, al salir de esa pesadilla paranormal y para relajar mi neurona peleona de tanto esoterismo he decidido ir al único sitio donde me siento a gusto: la fila 8 de un cine.

Después de un rato mirando con cara de crítico de cine la cartelera (ya sabéis, con la mano en la barbilla y expresión de tipo serio y sesudo), me he decidido por “El incidente” (la verdad me parece una traducción bastante poco afortunada porque me suena a “El problemita” y la cosa es pelín más seria).

Sinopsis va sinopsis viene: “Un virus” sin identificar (luego se sabe que es una toxina) ataca a varias personas en grandes núcleos urbanos de la costa este de EEUU. Las personas infectadas se desorientan, hablan de forma incoherente y finalmente se suicidan (la idea es estupenda). Todo empieza en parques de grandes ciudades y luego se va extendiendo a lugares más apartados, llegando hasta las poblaciones más pequeñas.

El arranque de la peli es brutal, muy, muy potente. El problema es que si arrancas tan fuerte luego tienes que mantener el ritmo para que no haya un bajón y aquí el bueno de Shyamalan no logra mantener la tensión dramática. Recuerdo otro arranque brutal en una estupenda peli que vi el año pasado llamada “28 semanas después”, dirigida y escrita por J.C. Fresnadillo. El arranque me dejó pegado a la butaca, sin aliento, pero lo bueno es que luego el guión estaba muy bien armado y se planteaba otro conflicto muy muy potente que mantenía la tensión. Bueno, no me enrollo más. En “El incidente” la cosa empieza con tanta fuerza que en seguida pierde fuelle, el guión es muy plano, demasiado lineal y desnudo. Además, después de plantearnos en el arranque la premisa de la peli (“algo” hace que la gente se suicide), ¿cómo diablos nos vamos a interesar por el problemita (y esto sí es un problemita) conyugal de una pareja de Filadelfia? Por favor, ¿qué me estás contando, Shyamalan? (Esto es lo que yo pensé durante la peli, porque yo soy muy de monólogo interior tontorrón).

Por cierto, no puedo evitar hacer un paréntesis y detenerme en cuán mala ha sido la elección de la pareja protagonista. Ella (guapísima, eso sí) parece una actriz de cine mudo (sobreactúa más que mi madre cuando rodó aquellas pelis bochornosas) y pone unos caretos nada pero nada creíbles. No sé, a mi me daba la risa cuando la veía. Y él es un actor tan plano e inexpresivo que uno no puede pretender que aguante una película ya de por sí cogida pelín con pinzas. Este film es como un castillo de naipes que en la primera secuencia te deja alucinado pero que en seguida empieza a desmoronarse. Shyamalan se ha lanzado a hacer un film de ciencia ficción al estilo años 50 sin efectos especiales pero no lo ha armado con un guión lo suficientemente sólido y los naipes no aguantan en lo alto del castillo y el interés se va diluyendo.

Por otro lado, hay algo que a mí siempre me pone frenético y me hace perder la confianza en la humanidad. Se trata de las reacciones absurdas de los personajes o de las no reacciones en este caso. Resulta que todos ya sospechan que la toxina se transporta por el aire. Bien, pues en ningún momento nadie hace amago de taparse la boca y la nariz. Digo yo que, aunque quizás no sirva de nada, es la reacción lógica, ¿no? Pues parece que no. Esto me pone de los nervios. En mi absurda opinión, sólo aparecen 2 personajes creíbles en toda la cinta y se trata de dos abuelas que salen en un plano mientras miran la tele y hacen punto de cruz con unas máscaras antigás. ¡Bien, señoras, ustedes sí que piensan! ¡Por Dios, el resto de los personajes están en Los mundos de Yuppi!

Debo decir que a mí este tipo, Shyamalan, me cae bien. Ya ha hecho 8 pelis a sus 37 años y también fue niño prodigio como yo. ¡A mi edad Shyamalan ya había rodado casi 50 cortos! Eso (lo de ex niño prodigio) me hace sentir un cariño especial hacia este director. No sé, no lo puedo explicar. De hecho, algunas de sus películas me parecen muy pero que muy interesantes pero ésta, la verdad, no.

Sin embargo, tengo que admitir que tiene algunas secuencias brillantes como por ejemplo: la de arranque en el parque; la secuencia en que los obreros se van tirando del andamio; o la secuencia en que un policía se dispara en la cabeza con su pistola y esa misma pistola va siendo utilizada por varias personas. Luego hay muchas secuencias muy evocadoras e inquietantes como la de los cortacésped encendidos y abandonados. Todas ellas son secuencias de una potencia visual brutal y es que este tipo tiene talento como director y esto creo que es indudable pero el problemita que tiene (y es bastante grave) es el guión (y en esto no sólo me refiero a la estructura, cómo mantener la tensión, sino también a los diálogos, pelín infumables en muchos casos). Por ello, debido al problema del guión, las secuencias en la casa de la vieja loca que vive aislada del mundo y que son muy inquietantes, desde el primer momento en que la niña se columpia en el arce, no tienen la fuerza que deberían porque el interés, la tensión dramática ya está perdida en ese punto del metraje.



Por otro lado, lo bueno del planteamiento es que no sabemos qué es lo que ocurre y nos adentramos, al igual que los protagonistas, en una huída desesperada (me gusta que el espectador esté tan perdido como los personajes). En esta huída de la urbe acabamos en el lugar más deshabitado. Siempre de la mano de las reflexiones en voz alta del prota (profe de ciencias) que llega a las mismas conclusiones que los expertos que salen en las noticias (qué listos todos). Por cierto, qué poco me gusta eso de que la gente piense en voz alta, además aquí queda forzado a más no poder.

Resumiendo: Una idea estupenda, un arranque brutal y algunas secuencias realmente geniales, PERO un guión flojo que no consigue mantener la tensión dramática y una interpretación pobre y muy poco creíble.

No voy a contar nada más de la trama ni de su desenlace porque no soy de ese tipo de personas que te espachurran una película, como si se tratara de blandiblue lanzado contra la pared o algo así. Yo ya me callo. Además, ahora tengo que pensar en cómo librarme de mi terrorífico curro de verano porque esto sí que es un problemita que debo solucionar si no quiero acabar desquiciado. ¿Cómo diablos se supone que voy a ligar en esa tienda? Lo más humillante es que tengo que llevar una bata de color naranja en la que pone “Estoy aquí para servirte” y por detrás: “Sígueme”. Por Dios, si alguien del insti me ve de esa guisa, ¡estoy muerto! ¡Mi vida es un chiste!

“El incidente” (2008)
Dirección: M. Night Shyamalan
Guión: El del piso de arriba.

Panchitos y galletitas (V)

A ver quién sabe de qué peli se trata. (Ah, es la favorita de Nosfe)

¡ENHORABUENA, MEDUSA! Sí, se trata de "La parada de los monstruos" (Freaks) del interesantísimo Tod Browning.
Acabo de sacar las galletitas del horno. Uy, no sé qué hacía Nosfe ahí dentro... Bueno, sólo está pelín chamuscado.

09 junio, 2008

Panchitos y galletitas (IV)

¡CUIDADÍN, LANZAMIENTO DE PISTAS!

  1. Una alumna nueva llega a clase. Parece pelín repelentilla, la verdad. ¡Incluso se atreve a corregir a la profe de francés!
  2. Querida Pauline, ¿qué te parece si nos montamos nuestro propio mundo? ¡La realidad es tan gris!
  3. Una historia llena de fantasía basada en hechos reales.
  4. En nuestro mundo imaginario seremos Gina y Deborah. Dejemos lo de Pauline y Juliet para el mundo real, ése tan tristón.
  5. Querida Pauline, tu madre se está convirtiendo en un verdadero fastidio. Hay que quitarla de en medio.

¡Enhorabuena, EDEL! Ahora mismo abro la bolsa de panchitos y quito todos los revenidos y pochos que hay por aquí. Por cierto, EDEL, no te sientes muy cerca de Nosfe.

La película oculta tras las pistas penosillas era: "Criaturas celestiales" (1994) de Peter Jackson. Una peli que a Nosfe y a mí nos encanta. A él porque la imaginación es lo único que le queda, al pobre, y a mí porque son un par de jovencillas muy pero que muy raritas.

03 junio, 2008

Antes que el diablo sepa que has muerto



Escapando del yoga, me doy contra un bordillo

Este fin de semana ha sido uno de los más largos de mi vida. Mi madre ha organizado un retiro espiritual en casa. ¿La imagen de 8 sexagenarias haciendo “ommm” en el comedor en posición “flor de loto” envueltas por una espesa nubecilla de incienso es bastante gráfica? Para completar el cuadro, el retiro místico éste ha ido acompañado de una dieta de desintoxicación a base de apio y algas, que yo he tenido que seguir sin rechistar para evitar oír las teorías o delirios de las Chicas de oro sobre nutrición y ACNÉ (aprovechan cualquier oportunidad para sacar este doloroso tema).

Total que el sábado por la noche, ante la amenaza fantasma de tener que hacer 8 masajes tibetanos, huí despavorido sin rumbo fijo. No tenía plan, como es habitual, así que pensé en ir al lugar donde mejor me siento y que, además, era una alternativa genial para escapar de tanto misticismo y parche de estrógenos. Pues bien, sintiéndome un pelín piltrafilla debido a la falta de proteínas y, sobre todo, a la falta de plan para un sábado por la noche, fui a ver “Antes que el diablo sepa que has muerto”.
El estómago me rugía como un gato obeso en celo (sí, he dicho rugir y no maullar porque los gatos obesos rugen ¡Ya vale con el rollo de que los adolescentes tenemos un léxico penoso!) cuando las luces de la sala se apagaron. Sin embargo, a los pocos minutos ya me había olvidado de mi hambre atroz.

Sinopsis:
Dos hermanos, pelín cortos de pasta, planean el atraco perfecto. Como no podría ser de otra forma, todo lo que podía salir mal, sale mal. Pero siempre se puede ir a peor y en esta historia, desde luego, todo va a peor.

Personajes desgraciados, atormentados, en busca de una salida desesperada que acaba convirtiéndose en la perdición más absoluta. Este tipo de películas son para mí las más interesantes porque a mí no me dicen demasiado los triunfadores y la gente a la que todo le sale bien. Eso me suena a mentira, a ciencia ficción y ésta peli, desde luego, es tan real y contundente que incluso te duele.

La historia no se nos cuenta de forma lineal sino que vamos recibiendo la información fragmentada y desde diversos puntos de vista. A través de flashbacks vamos conociendo a los personajes y sus vidas. A mí la verdad es que este tipo de guiones me impresionan bastante porque los veo como una filigrana (yo soy muy impresionable, todo hay que decirlo). Sin embargo, me pregunto si la historia realmente necesita una estructura así. ¿No hubiera funcionado igual de un modo lineal? ¿No habría tenido más carga dramática? No sé, yo sólo soy un adolescente, pero me da la impresión que a veces las motivaciones de los personajes y la empatía se diluyen un poco debido a que no tenemos suficiente información para comprender al personaje y por ello implicarnos más. De todos modos, la historia va ganando tensión dramática y se va construyendo con fuerza sin darnos un respiro puesto que se convierte en una tragedia shakesperiana, de esas en que uno no necesita enemigos mientras tenga familia. ¡Ay, la familia! ¡Ay, los celos! Los temas fundamentales de los grandes clásicos de la literatura aparecen con total dureza, sin adulterar.


Ésta es una de esas pelis sólidas y contundentes como un bordillo, sin fisuras. El guión es estupendo, aunque, como he dicho, su propia complejidad hace que la construcción de los personajes sea más lenta que en una historia lineal y por ello, quizás, su psicología es menos comprensible y uno empieza a llenar las lagunas de información que necesita. Quizás la motivación de Andy (el hermano mayor) queda pelín floja hasta bastante avanzada la cinta. Para poner alguna pega, el personaje de Marisa Tomei me parece poco conseguido. Decorativo y aparente, sin fondo. Pero, como he dicho, es sólo por poner alguna pega.

No quiero revelar nada sobre cómo evoluciona la trama porque creo que uno tiene que dejarse llevar y meterse en la espiral hacia la perdición en la que caen los personajes.


Resumiendo: Un guión estupendo y una interpretación brillante. Una gran película. Hay que verla, he dicho.

Por cierto, sólo cuando ya llevaba un buen rato andando de vuelta a casa me di cuenta de que mi estómago aullaba como un hombre lobo. Sí, yo seguía metido en la peli hasta aquel momento y, aunque iba caminando por la calle, en mi cabeza seguían moviéndose esos personajes que se hunden en el lodo. Me tomé un kebab para sedar al pequeño hombre lobo y seguí mi camino hacia casa sin pensar ni por un milisegundo en la estampa psicotrópica con las Chicas de oro que me esperaba, sólo recordando flashes de esa estupenda y feroz historia que acababa de ver.

“Antes que el diablo sepa que has muerto” (2007)
Dirección: Sydney Lumet
Guión: Kelly Masterson
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